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Lubricantes industriales: claves para proteger tu maquinaria

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Sabemos lo que cuesta mantener una máquina funcionando al cien por cien. Y también sabemos lo que cuesta repararla cuando algo falla. Por eso, hablar de lubricantes industriales no es solo hablar de aceite o grasa. Es hablar de una decisión técnica que tiene un impacto directo en la productividad, la seguridad y la durabilidad de tu maquinaria. Sea un torno, una carretilla elevadora, una cadena de montaje o un simple compresor, el lubricante que uses marcará la diferencia.

En este artículo vamos al grano: qué tipo de lubricante usar, cómo aplicarlo bien y, sobre todo, cómo evitar errores que se ven a diario en talleres y fábricas. Lo hacemos desde la experiencia real, la que se vive al otro lado del mostrador cuando nos preguntan por un producto o llegan con una avería que podría haberse evitado con una buena lubricación.

Por qué elegir bien un lubricante puede salvar tu maquinaria (y tu presupuesto)

Aquí no te vamos a soltar un discurso de catálogo. Lo que te vas a llevar es:

  • Una guía clara sobre qué tipos de lubricantes técnicos existen y para qué sirve cada uno.

  • Consejos prácticos sobre cómo usarlos bien (sin pasarte ni quedarte corto).

  • Errores típicos que se cometen con los aceites y grasas (y que puedes evitar ya).

  • Casos, recomendaciones y ejemplos que te servirán si trabajas en mantenimiento, reparación o producción.

Lubricación industrial en la vida real: cómo elegir, aplicar y mantener sin complicarse

¿Para qué sirve realmente un lubricante? (y por qué no vale cualquiera)

Funciones que no se ven, pero que lo cambian todo

Un buen lubricante no solo evita que las piezas chirríen. También:

  • Reduce la fricción y alarga la vida útil del equipo.

  • Evita el sobrecalentamiento, lo que se traduce en menos paradas.

  • Protege contra el desgaste, la humedad y la corrosión.

  • Sella y limpia, sobre todo en sistemas hidráulicos y engranajes.

Piensa en una bomba hidráulica o en un reductor de velocidad: sin el aceite adecuado, el desgaste aparece en semanas. Con el producto correcto, duran años.

Qué lleva dentro un lubricante técnico

Todo lubricante está hecho de dos cosas:

  • Una base (mineral, sintética o vegetal).

  • Y un cóctel de aditivos que hacen que funcione bien: antiespuma, antioxidantes, anticorrosión, etc.

No es lo mismo un aceite genérico de coche que un lubricante industrial pensado para maquinaria pesada. Y eso se nota.

¿Qué mirar antes de elegir?

  • Viscosidad: si es muy baja, no protege; si es muy alta, no fluye.

  • Índice de viscosidad: cuanto más estable sea a distintas temperaturas, mejor.

  • Resistencia a la presión y al desgaste: clave en maquinaria que trabaja con carga.

Tipos de lubricantes según el trabajo que hacen (y cómo saber cuál necesitas)

Aceites industriales: el caballo de batalla

Perfectos para sistemas hidráulicos, compresores, engranajes… Aguantan bien temperaturas, limpian y refrigeran. Por ejemplo, en maquinaria de obra o en fábricas con turnos continuos.

Grasas lubricantes: para puntos difíciles o expuestos

Ideales en rodamientos, ejes o componentes que no se lubriquen con frecuencia. Aguantan bien el agua y no se escurren con facilidad. Ojo: no abuses, que también tiene sus riesgos.

Lubricantes secos: cuando la suciedad es el enemigo

Productos como el lubricante de grafito CRC son ideales para entornos polvorientos o con calor extremo. No atraen residuos y resisten muy bien.

Especialidades: dieléctricos, alimentarios, ecológicos

  • Dieléctricos, como el CRC 2-26, que evita la corrosión en componentes eléctricos.

  • Grado alimentario, si trabajas con maquinaria en industrias sensibles.

  • Biodegradables, cada vez más usados por normativa y responsabilidad ambiental.

Errores que seguimos viendo cada semana (y cómo no caer en ellos)

Pensar que “cualquier lubricante vale”

Error clásico. No usar el producto adecuado para un engranaje de precisión o para una bomba hidráulica puede costarte el doble en reparaciones.

Echar grasa “por si acaso”

Cuando ves que sobresale por los retenes o los rodamientos empiezan a calentarse… ya te has pasado. Aquí menos es más.

Cambiarlo cuando ya es tarde

Si esperas a que el lubricante cambie de color o huela raro, ya llegas tarde. Mejor tener un plan y cumplirlo.

Guardar los aceites donde no debes

Al sol, con el bidón abierto o junto a productos químicos… y luego te preguntas por qué la viscosidad ha cambiado.

Cómo aplicar lubricantes de forma práctica (y sin complicarse la vida)

Paso 1: Conoce tu equipo (de verdad)

No te fíes solo del "siempre hemos usado este". Consulta el manual del fabricante, pregunta al proveedor. Cada máquina tiene su historia.

Paso 2: Elige con cabeza

Usa productos que estén certificados, adaptados a tu entorno y que sean compatibles con los materiales que vas a lubricar. Si dudas, pregunta. Aquí estamos para eso: tienda.rodaunion.es.

Paso 3: Aplica lo justo

Con la herramienta adecuada, en el punto exacto y sin improvisar. Ya sea con una engrasadora o un pulverizador, hay que hacerlo bien.

Paso 4: Lleva un control

Una simple hoja de Excel o una app pueden ayudarte a saber qué lubricante aplicaste, cuándo y cuánto. Y eso, a la larga, ahorra problemas.

Paso 5: Forma a tu equipo

El 80% de los errores en lubricación vienen por desconocimiento. Un poco de formación interna hace milagros.

Consejos extra para quienes quieren hacerlo mejor que el resto

¿Trabajas en entornos extremos?

  • Si hay calor extremo, busca productos sintéticos.

  • Si hay humedad, usa grasas resistentes al agua o productos dieléctricos.

  • Si hay presión o carga, asegúrate de que el lubricante tiene aditivos EP.

¿Te preocupa el medio ambiente?

Hoy en día hay lubricantes biodegradables muy eficaces. En entornos naturales o empresas con ISO 14001, son casi una obligación. Y no sacrificas calidad.

¿Cumples con la normativa?

Revisa las etiquetas y fichas de seguridad:

  • NSF H1 para contacto alimentario.

  • ISO VG / SAE para viscosidades.

  • REACH / CLP en productos químicos en la UE.

Lo que más nos preguntan sobre lubricantes (y lo que respondemos)

¿Puedo usar el mismo lubricante para todo?

No. Cada máquina necesita lo suyo. Lo "universal" en lubricación casi nunca funciona.

¿Cómo sé si he echado grasa de más?

Si ves grasa saliendo, si hay restos donde no debería o si la pieza se calienta más de la cuenta, te has pasado.

¿Para qué sirve un lubricante dieléctrico?

Protege componentes eléctricos de la humedad, evita fallos y prolonga su vida útil. Básico en zonas húmedas o en exteriores.

¿Cada cuánto debo cambiar el lubricante?

Depende del uso, del entorno y del equipo. Pero mejor prevenir que reparar. Ten un calendario de mantenimiento y cúmplelo.

Protege tu inversión desde el primer engrase

Cuidar la maquinaria no es solo cambiar piezas o arreglar lo que se rompe. Es hacer un mantenimiento inteligente desde el principio. Y ahí, los lubricantes tienen un papel clave. Elegir bien, aplicar mejor y mantener con criterio puede ahorrarte muchos dolores de cabeza.

En Roda Unión llevamos años ayudando a talleres, fábricas y profesionales a mantener su maquinaria como nueva. Si tienes dudas, escríbenos. Y si buscas herramientas, pásate por nuestra selección de herramientas de mano pensadas para trabajar duro y durar.

Porque al final, de lo que se trata es de trabajar mejor, más seguro y sin sorpresas.

¿Te ayudamos a elegir el lubricante que necesitas?

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